Instrucciones de Frostknochen
Instrucciones del Frostknochen
1. Prepara el Frostknochen
Sácalo del envase y enjuágalo bien con agua tibia antes de usarlo por primera vez. Así eliminas posibles residuos de fabricación.
2. Llénalo de agua
Abre el cierre de la parte posterior; según el modelo, puede ser de rosca o de presión. Llena por completo el hueso con agua fría del grifo para que el contenido se congele de forma uniforme.
3. Cierra bien la abertura
Enrosca o presiona el cierre firmemente y comprueba que no salga agua. Así evitarás que gotee dentro del congelador.
4. Ponlo en el congelador
Coloca el hueso lleno en posición horizontal. Puedes ponerlo sobre un plato pequeño o dentro de un recipiente por si se escapa algo de líquido. Déjalo congelar al menos entre 3 y 5 horas, hasta que el contenido esté totalmente congelado.
5. Despega la superficie helada
Al sacarlo del congelador, enjuágalo muy brevemente con agua fría. Esto desprende cualquier capa de hielo superficial y evita que se pegue a la lengua del perro.
6. Dáselo a tu perro
Ofréceselo sobre una superficie fácil de limpiar, como baldosas, una terraza o una toalla. Podrá morderlo mientras se refresca. También puede aliviar las encías irritadas, por ejemplo durante la dentición.
7. Supervisa el juego
Vigila a tu perro mientras lo usa, sobre todo las primeras veces. Comprueba que no rompa ni dañe el hueso, para conservar su función refrigerante y evitar riesgos.
8. Límpialo después de usarlo
Enjuágalo bien con agua tibia después de cada uso. Si está muy sucio, puedes utilizar un poco de lavavajillas suave. Asegúrate de que no queden restos en el interior.
9. Sécalo y guárdalo
Deja que se seque por completo antes de volver a llenarlo o guardarlo. Así evitas la aparición de moho y malos olores.